Cómo organizar tu Amigo Invisible en ChatGPT: Guía del nuevo sistema por IA
Amigo Invisible con IA 2026: Organiza tu sorteo en ChatGPT
Es 3 de diciembre. El grupo «Navidad cena curro» lleva 41 mensajes y sigues sin saber si Luis se apunta. Alguien pregunta por tercera vez cuánto era el presupuesto. Tú, que te ofreciste a organizarlo, empiezas a arrepentirte.
Este año lo puedes resolver escribiéndoselo a ChatGPT, con la misma frase con la que se lo contarías a alguien en el pasillo.
Ya puedes usarlo: Abrir Amigo Invisible en ChatGPT →
Escribe el sorteo tal cual te salga
Abres la app en ChatGPT y le escribes lo que quieres. Por ejemplo:
Organiza un amigo invisible para el 20 de diciembre, máximo 20 €. Somos Ana (ana@correo.com), Juan (juan@correo.com), Marina (marina@correo.com), Luis (luis@correo.com) y Sara (sara@correo.com). Juan y Marina son pareja, que no se toquen entre ellos, que ya se regalan bastante."
ChatGPT hace el reparto en el momento y respeta las exclusiones. Si se te olvida algún dato, te lo pregunta.
Qué datos necesita
Lo único imprescindible es la fecha y el nombre y el email de cada participante, con un mínimo de tres personas. Puedes añadir presupuesto, parejas que no deben tocarse o un mensaje para la invitación, pero no hace falta.
Una cosa antes de confirmar: desde el chat el sorteo no se edita. Si Luis dice «va, me apunto» dos horas después, desde ChatGPT ya no puedes añadirlo. Así que repasa la lista como la de la compra: dos veces, y mirando bien los emails.
Nadie ve el reparto, ni tú
El resultado no aparece en la conversación. Para avisar al grupo, le pides a ChatGPT que mande un email a cada uno con su enlace personal (sale una sola vez y al momento) o un texto para pegar en el grupo de WhatsApp o Telegram, que avisa del sorteo y dice dónde apuntarse.
Cada uno entra en la app de Amigo Invisible con el email con el que lo añadiste y ahí descubre a quién le regala. Tú también, como los demás. Y lo tiene a mano en el móvil cuando lo necesite, sin depender de un correo de hace tres semanas que nadie encuentra.
Y el regalo, cosa tuya
Cinco minutos y está hecho. Lo difícil es lo de siempre: acertar con el regalo. Prueba a montar el tuyo →